TODO AL MISMO TIEMPO, ¡AHORA!
Conectados en red, jóvenes convergen información y entretenimiento y pasaron a ejercer influencia en el consumo de la familia
Celulares, IPods, computadoras y videojuegos. Esos son ciertamente los accesorios más presentes en la vida de los jóvenes brasileños. Conectados en red, los adolescentes compran, juegan, cambian informaciones y opiniones, pero, principalmente, se divierten. Un contexto donde internet tiene papel fundamental.
Prueba de eso son los altos índices de participación de adolescentes en la red. Datos de IBOPE Nielsen Online señalan que, de abril de 2008 a abril de 2009, el número de personas en la web con edad entre 12 y 17 años creció 5,8%, mientras que el incremento general de internet fue de 13,6%. Según la directora ejecutiva de IBOPE Nielsen Online, Fábia Juliasz, a pesar del crecimiento registrado en el periodo ser menor que el de la internet, él es significativo, pues parte de una base ya establecida de adeptos.
Los números dan dimensión al asunto: Brasil es el primer colocado entre los 10 países en que la medición es realizada. El tiempo mensual de uso de internet entre jóvenes brasileños en esta franja etaria, en abril de 2009, fue de 41 horas y 14 minutos. El segundo colocado fue el Reino Unido, que registró un total de 18 horas y 43 minutos de navegación, para la misma franja etaria.
Amanda Lopes Nunes Mamede, 12 años, integra el perfil básico de una joven de su edad, que ya nació con la tecnología a la disposición. Ella utiliza diariamente un servicio de mensajes instantáneas para conversar con las amigas, su diversión preferida en internet. Le gusta también sites de juegos y realiza investigaciones para los trabajos escolares con la ayuda de sites de búsqueda. El tiempo en que permanece conectada es acompañado por la madre, Regina. “Cuando el periodo es muy largo, yo converso con ella”. Mismo con esa preocupación, Regina cree que la comunicación por intermedio de internet ayuda al joven a relacionarse mejor.
La popularidad de herramientas como MySpace, Orkut y Facebook destaca el éxito de las redes sociales. De acuerdo con IBOPE Nielsen Online, MySpace, por ejemplo, alcanzó casi 40% del público de 12 a 17 años, en abril de 2009. Youtube, site que permite que los usuarios carguen y compartan videos en formato digital, llega a alcanzar 24,6% de jóvenes en esa misma franja etaria, en el mismo período.
El papel de los padres y de la escuela
¿Será que los jóvenes están preparados para enfrentar el montón de informaciones disponibles en internet solos? Según Rosa Maria Farah, coordinadora del Núcleo de Encuestas en Psicología e Informática de PUC-SP, para una utilización saludable de internet es imprescindible la conversa transparente entre padres e hijos. “Eso incluye establecer límite de uso, así como cualquier otro control para ver a la tele o jugar a la pelota, por ejemplo”, explica la psicóloga.
Al mismo tiempo en que la familia tiene un papel preponderante en un contexto donde tecnología y, principalmente, internet establecen nuevos patrones de comportamiento, la escuela también pasa a interaccionar de modo diferente con los alumnos.
El Colegio Vértice, en São Paulo, es uno de los que apuestan en los beneficios de la tecnología en el ambiente escolar, desde que utilizados de forma productiva. En la institución, a partir de los tres años de edad, los alumnos comienzan a tener acceso a las microcomputadoras y sus herramientas. “Desde el comienzo, ellos son orientados a hacer el uso responsable”, asegura Adilson Garcia, uno de los directores de la escuela.
Consumo con confianza
Atentos a ese público, IBOPE Inteligência y Troiano Consultoria de Marca aplicaron en los jóvenes el Índice de Confianza en Marcas (ICM).
El producto, lanzado en abril, es una importante herramienta para la evaluación del desempeño de las marcas y es indicado para cualquier segmento de bienes de consumo. “Como resultado, es entregue una puntuación, que va de cero a 100, demostrando donde están los puntos fuertes y débiles de las marcas investigadas”, explica la directora de atención y planificación de IBOPE Inteligência, Paula Sória.
El estreno de la alianza estratégica entre las dos empresas fue la encuesta sobre los hábitos de comportamiento de los jóvenes brasileños de 15 a 19 años a respecto de las marcas deportivas, estudio realizado en marzo con 390 internautas brasileños.
Según Paula, las marcas Nike y Adidas presentan larga ventaja en relación a las demás con un índice de 58 puntos. Las dos atienden a la aspiración de esos jóvenes, o sea, están muy próximas de lo que ellos quieren ser: guapos, líderes y fuertes. Por otro lado, a partir de un análisis más detallado son reveladas particularidades. “Mientras Adidas tiene evaluación más uniforme en todas las edades consideradas por el estudio, Nike obtiene una performance mejor en la franja de 15 a 17 años”, esclarece.
La marca Olympikus también aparece con destaque en los resultados del análisis. “En un contexto donde hay predominancia de las marcas internacionales, el tercer lugar, ocupado por Olympikus, en la frente de Puma y Reebok, representa una gran conquista”, destaca Paula. La marca registró 37 puntos en el índice de confianza.
El estudio inédito reveló que, del total de entrevistados, 89% practican algún tipo de deporte y 59% se dedican entre una y dos horas por día la actividades deportivas. Los ejercicios más practicados son caminada (39%), fútbol (19%) y carrera (18%). Mismo así, los respondientes dedican mucho más horas para dormir (de siete a ocho), navegar en internet (de cuatro a cinco) y estudiar (dos a tres). La práctica de deportes queda delante solamente de la lectura, que cuenta con 1 hora y 40 minutos de dedicación diaria, en promedio.
Con relación a las fuentes de información que son importantes para la compra de materiales deportivos, 66% de los participantes consideran los sites de los fabricantes de productos, 61% dan importancia a las opiniones de otros consumidores, 58% llevan en cuenta las sugerencias de los consumidores en los sites de las tiendas y 50% las indicaciones compartidas en los sites comparadores de precios. “Esa generación es tan bien informada que pasó a ejercer influencia en el consumo de sus familias”, concluye Paula.
|