Tan lejos, tan cerca
La tecnología de la información y de la comunicación puede ser una gran aliada en la mejora de la calidad de enseñanza brasileña
De un lado, la realidad ágil y moderna de una sociedad que vive en plena era de la información y del conocimiento. De otro, la necesidad de mejorar la calidad de enseñanza pública y de formar profesores. Pero, ¿Qué falta para que esos caminos se encuentren y generen resultados? “En un país de superlativos como Brasil, la tecnología puede ser uno de los grandes aliados del perfeccionamiento de la enseñanza, en sus diferentes dimensiones”, afirma la directora ejecutiva del Instituto Paulo Montenegro, Ana Lúcia Lima.
El camino a ser recorrido es largo, pero varias iniciativas han pavimentado la vía que integra la realidad de la escuela, del educador y del gestor, con la realidad del siglo XXI. “Desde el principio, nuestro enfoque fue el de contribuir con la educación en Brasil y decidimos hacer esto, por medio de cursos de formación continua a distancia para educadores de la red pública. Luego observamos que, para dar escala a nuestros programas, tendríamos que invertir en tecnología de información”, dice la gerente de proyecto del Instituto Razón Social, Walquyria Acquesta Dias. Según ella, la dimensión territorial y la diversidad brasileña, aunadas con costos más bajos, fueron factores decisivos en la estructuración de cursos y consultorías, a partir de una plataforma de educación a distancia.
Aun ante críticas, la Educación a distancia (EAD) está siendo ampliamente empleada en la formación de pedagogos o en licenciaturas relacionadas. La Universidade de Caxias do Sul (UCS) fue una de las instituciones que se adhirieron a la modalidad y llega a lugares del Estado, por medio de 13 polos, que difícilmente conseguiría alcanzar con cursos presenciales.
La docente del centro de filosofía y educación de UCS, Nilda Stecanela, actúa por medio de clases presenciales, semi-presenciales y la distancia y conoce los beneficios de cada una de ellas. En el curso de pedagogía, su disciplina fue la primera ofrecida en la modalidad semi-presencial. Para eso, tuvo que pasar por una formación específica, ofrecida por la propia universidad. Según Nilda, la tecnología de la información y comunicación, también es utilizada por la universidad en el modelo presencial. “Las clases son realizadas en la sala de aula y continúan en el ambiente virtual de aprendizaje, ampliando las posibilidades de diálogo entre profesor y aluno”, explica.
Con relación al curso de Pedagogía a distancia, es muy buscado por los profesores que ya ejercen la profesión y buscan el nivel superior. Nilda tiene 360 alumnos divididos por polos y cuenta con la ayuda de los tutores. “Nuestro proyecto pedagógico está muy bien organizado, por lo tanto, ofrecemos un programa de alta exigencia y calidad”, garantiza. Lectura, escritura y organización del tiempo, son los aspectos más exigidos, tanto de profesores como de alumnos.
En las escuelas
Desde el año de 2000, los alumnos de las escuelas del sistema público de todo Brasil, cosechan los resultados del programa Tonomundo, una de las iniciativas del Instituto Oi Futuro. Las escuelas participantes están equipadas con laboratorios de informática y a partir de ellos, alumnos y profesores, son incentivados a crear proyectos sociales locales, utilizando herramientas virtuales. El programa prevé también, la formación continua de profesores, que transfieren el aprendizaje a otras escuelas. “Aplicamos nuestros recursos en programas con base en los indicadores del MEC y de órganos estatales y municipales, pactando con las secretarías la mejora de la calidad de la enseñanza”, afirma la gerente de tecnologías educacionales, Maíra Pimentel.
Otra empresa, que también encontró una fórmula propia de compartir el conocimiento en tecnología con los segmentos de la educación, es Microsoft. Actualmente, ella mantiene programas que abarcan desde la inclusión social por medio de la inclusión digital, hasta la preparación, la motivación y la capacitación de estudiantes, que desean seguir carrera en el campo de la tecnología de la información. Por medio de proyectos educacionales, la empresa coloca a disposición toda su capacidad de innovación, tecnología y conocimiento de gestión y motivación. “Creemos que el desarrollo de regiones, comienza con el desarrollo de personas y es esto que buscan los programas de Microsoft”, afirma el director de educación de Microsoft Brasil, Emílio Munaro.
Indicadores
Al lado de la iniciativa privada, el gobierno federal también está empeñado en la diseminación de recursos tecnológicos en las escuelas. El Programa Nacional de Informática en la Educación (ProInfo) y Banda Ancha en las Escuelas, son ejemplos de propuestas que podrían cambiar el ambiente escolar, pero en la práctica, no siempre ocurre eso. “Tenemos una referencia de que, incluso disponibles la computadoras, internet y banda ancha, éstas son poco usadas en las escuelas públicas. Muchas veces, los equipos se quedan guardados, se desactualizan, los profesores no dominan su utilización, entre otros”, explica el gerente del Centro de Estudios sobre el uso de las TICs en Brasil, Alexandre Barbosa.
Según él, la institución está preocupada en entender, cuál es el verdadero impacto que la tecnología tiene en el sistema educacional. Para eso, realizará estudios cuantitativos y cualitativos del 2010 al 2013. La primera, con 500 escuelas públicas de todo Brasil y la segunda, con 12 instituciones de enseñanza. Los resultados deben ser utilizados para diseñar políticas públicas en el área de educación.
Otro aliado en el desarrollo de indicadores sobre el tema, es el Instituto para el Desarrollo de Informática Educativa (IDIE). Integrante de la Organización de los Estados Iberoamericanos (OEI) tiene como propuesta, aplicar ocho indicadores de continuidad y sostenibilidad de la integración de las TICs en las escuelas, con enfoque en la gestión escolar y su relación con las políticas públicas. Se trata de una metodología de autoevaluación.
“El proyecto está en el segundo año, momento en el cual, estamos evaluando el proyecto piloto desarrollado para la red municipal de enseñanza de São Paulo”, cuenta la coordinadora del instituto, Márcia Padilha. En un tercer momento, queremos diseminar el uso de la herramienta en los países iberoamericanos. “El instrumento es libre y abierto y será lanzado en el seminario de metas 2021 que ocurre en Argentina, en septiembre del próximo año”, cuenta Márcia. En esa ocasión, las metas educacionales de la OEI, serán revalidadas por los ministros de Educación de los países que integran el grupo.
La realidad paulistana del uso de las computadoras y de Internet, también será conocida por medio del estudio que acaba de ser realizado por la Fundación Victor Civita, en alianza con IBOPE. “Diseminaremos los resultados de la investigación a todos los actores de esa comunidad, con la presentación de los resultados a los especialistas correspondientes y la publicación de contenido en nuestras revistas especializadas”, afirma la directora ejecutiva de la entidad, Ângela Dannemann. Según ella, las investigaciones abren nuevos horizontes y llevan conocimiento y reflexión sobre el tema a los responsables. “Creemos en la tecnología, como herramienta al servicio de la educación”, concluye.
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